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Jóvenes Tejiendo Vida y Unidad Popular en Nuestra América

Declaratoria y análisis de contexto:

Reunidos como pueblos hermanos del 1 al 5 de marzo de 2016, jóvenes de 22 organizaciones de 9 países de nuestra América, juntos en la intención de compartir experiencias y luchas como eje de integración, nos dimos cita en la Cooperativa Nuevo Horizonte, escenario inspirador de resistencia, para encontrarnos y generar una mirada continental a los problemas que aquejan a nuestras comunidades y territorios, resaltando y compartiendo la esperanza que se teje en el accionar cotidiano de nuestro trabajo.

Ante la indignación por el asesinato de la lideresa indígena hondureña Berta Cáceres, símbolo del amor al territorio y de lucha por la defensa contra los megaproyectos minero-energéticos a nivel continental, recogiendo su legado a favor de los pueblos y de la construcción de buen vivir, declaramos a ¡Berta Presente! en este Encuentro Continental, evento al que ella personalmente sumó jóvenes hondureños comprometidos con la vida.

Descarga completa la Declaratoria – Encuentro Continental Somos una Abya Yala

VIDEO: Berta Cáceres Vive!! Acto de Memoria Encuentro Continental #SomosUnaAbyaYala, Guatemala 3 de marzo de 2016

Accede a la Galería Fotográfica del Encuentro, clic aquí.

Durante los 5 días de trabajo combinamos vivencias en el territorio guatemalteco, intercambios de experiencias y análisis de coyunturas, que permitieron acercarnos a la historia reciente del continente e identificar entre las amenazas comunes en nuestros territorios el extractivismo y los megaproyectos como modelo impuesto de desarrollo, la militarización de nuestros países como estrategia para el intervencionismo y sustento del saqueo, el monopolio de los medios de comunicación como estrategia del poder hegemónico para ejercer control político sobre la población, así como los escenarios de vida y resistencia que se tejen desde las comunidades, siendo las autonomías territoriales y la defensa de la madre tierra, un lugar común de articulación de acciones a favor de la vida y creador de esperanza.

Con relación a las amenazas a los territorios por el extractivismo y los megaproyectos:

  • El extractivismo y sus megaproyectos articulan élites nacionales y globales bajo un modelo económico único que explota la vida y evidencia un proceso de acumulación del capital por desposesión transnacional, atentando contra la soberanía y la vida digna de las comunidades mediante el acaparamiento y envenenamiento de las tierras, la imposición de monocultivos, el control y privatización del agua como recurso, la construcción de megaobras de infraestructura, la superexplotación de bienes naturales vía megaminería, empobreciendo a nuestras comunidades y des-ombligando el territorio de los pueblos.
  • El impacto de más de 500 años de saqueo en la Abya Yala y la consolidación de las industrias extractivas ha demostrado que no existe “desarrollo económico” ni “bienestar” para los pueblos. El modelo actual de explotación basado en las premisas de inversión de capital en los territorios donde el Estado ha estado ausente, ha generado desarticulación del sistema político y desplazamiento forzado de millones de familias, la pérdida de valores, cohesión social y cultural y ha afectado profundamente los equilibrios del ecosistema planetario, generando -hoy día- una crisis civilizatoria que atenta contra la continuidad de la vida en la Tierra.

Sobre la Militarización de la Política y la vida Cotidiana:

  • Partiendo desde las coincidencias, ratificamos que existe una relación directa entre la militarización de la vida política y la vida cotidiana en nuestros países y el mantenimiento del modelo económico asociado al extractivismo. La militarización afecta directamente a las comunidades que levantan su voz de protesta en defensa de sus territorios y busca desmovilizar y desarticular el movimiento social bajo estrategias de terror, asesinatos selectivos, persecución política y destierro, así como creación de mecanismos jurídicos para el despojo territorial. El homicidio de Berta, beneficiaria de medidas cautelares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, es un claro ejemplo de esta relación. La guerra y las masacres no fueron azar.
  • Convenimos que la violencia que azota nuestro continente tiene causas estructurales propiciadas por las políticas intervencionistas del imperialismo estadounidense en la región, fundadas en la premisa del enemigo interno y legitimada discursivamente en la lucha, primero contra el comunismo, luego contra el narcotráfico y el terrorismo, justificando el terror y un gasto público excesivo en “seguridad”. La operación conjunta entre fuerzas represoras regulares como Ejército y Policía y fuerzas irregulares como paramilitares, maras, pandillas y grupos sicariales, ha sido una práctica común en Abya Yala, auspiciada y promovida por los Estados, cuyo entrenamiento ha sido impartido por instituciones especializadas en la región como la Escuela de las Americas (Hoy WHINSEC) que busca crear estructuras de control social y político para los países, posicionando una doctrina militar encaminada a defender los intereses particulares de las élites, desviando así su mandato histórico de defender la soberanía nacional.

 Democratización de la información y comunicaciones:

  • Es evidente la monopolización de los medios de comunicación en nuestros países y la relación directa con las élites locales de poder que desde el control mediático atentan contra la defensa de los territorios, criminalizando la protesta social y justificando la militarización la sinrazón del modelo económico asociado al extractivismo y los megaproyectos, por medio de discursos y narrativas que promueven y defienden el status quo. Los retos para subvertir la opresión mediática exigen novedosas estrategias y tácticas de acción como las campañas comunicacionales, remover los obstáculos legales para el libre acceso a la información, avanzando hacia la democratización de los medios y creando espacios de comunicación popular que desde las realidades de nuestras comunidades expresen las necesidades reales que cotidianamente enfrentan nuestros pueblos.
  • La lucha por medio de producciones audiovisuales con contenido político que fomenten las movilizaciones populares, la horizontalidad como principio mediático, la participación y el protagonismo directo, son desafíos esenciales. Coincidimos en el objetivo de producir semillas comunicativas y sembrar narrativas de resistencia.

Caminando en la esperanza desde la defensa de los territorios y las autonomías:

  • Como pueblos en re-existencia en Abya Yala afirmamos la autonomía como propuesta real de protección de la vida, las culturas y la naturaleza en contra de las amenazas del extractivismo y los megaproyectos. Apostamos a crear desde los procesos locales alternativas reales al modelo de desarrollo neoliberal a través de herramientas propias, legales y constitucionales como la recuperación simbólica y productiva de nuestros territorios, el desarrollo de alertas tempranas frente a los intereses del capital, las consultas previas en los tiempos de las comunidades, las declaratorias como localidades y municipios libres de minería, la recuperación y liberación de la madre tierra, y la afirmación de los derechos de los pueblos a su autodeterminación y la soberanía nacional.
  • Entendemos también que estas autonomías deben expresarse en los territorios urbanos, pues desde las comunas, los barrios y las favelas de las ciudades, como receptoras de los procesos de despojo en los territorios rurales, se hace urgente y necesario plantear posturas de apropiación de los espacios en donde se haga efectivo el derecho a la ciudad digna. Asimismo reconocemos que poder contemplar la autonomía pasa por la lucha contra el patriarcado y el racismo, por esto nos comprometemos a posicionar estas luchas en las agendas y acciones en nuestras organizaciones y procesos.
  • Finalmente, reconocemos la importancia de re-conectarnos con nuestros territorios fomentando la pervivencia de la ancestralidad como forma de relacionamiento entre los seres humanos con la madre tierra, el “ombligamiento” como herramienta de conexión física y espiritual con la vida y la necesidad de defender la biodiversidad como proyecto común, posicionando la agenda ambiental y ecológica dentro de los movimientos sociales de nuestros países.

SOMOS UNA AMÉRICA ABYA YALA: Organización Mapuche Meli Wixran Mapu – Chile; Sementeia – Brasil; Corporación Mi Comuna – Colombia; Colectivo Agrario Abya Yala – Colombia; Proceso de Comunidades Negras – Colombia; Movimiento Victoriano Lorenzo – Panamá; Consejo Indígena de Organizaciones Populares de Honduras (COPINH) – Honduras; Patronato Regional de Occidente – Honduras; COFADEH – Honduras; C-Libre – Honduras; SOAWatch – El Salvador; Colectiva Shumul – El Salvador; Movimiento Nuevo País – El Salvador; CIS – El Salvador; Red Activista de El Salvador; MAPCA – Mesoamérica; AJODER – Guatemala; Directorio Popular – Guatemala; Cooperativa Nuevo Horizonte – Guatemala; SOAWatch – Estados Unidos; Our Painted Responsabilities – Canadá

BERTA CÁCERES VIVE!!!

Encuentro Continental Somos Una Abya Yala
Cooperativa Nuevo Horizonte
Santa Ana, Peten Guatemala
Jueves 3 de Marzo de 2016

Con profundo dolor y tristeza, lamentamos el asesinato de la compañera Berta Cáceres Flores coordinadora general del Consejo Indígena de Organizaciones Populares de Honduras COPINH: nos solidarizamos con la familia de Berta Cáceres, con las comunidades indígenas y con el pueblo hondureño que en este momento sufre por su pérdida irreparable.

Berta fue una lideresa indígena del pueblo Lenca de Honduras, defensora de Derechos Humanos y de la madre naturaleza, reconocida internacionalmente por la defensa acérrima a los bienes naturales, acreedora del máximo reconocimiento a nivel mundial en materia de medio ambiente “el premio Goldman”, razones por las cuales llevaron a esta incansable luchadora a ser una de las máximas referentes del movimiento social hondureño y latinoamericano.
Berta en reiteradas ocasiones recibió amenazas de muerte a pesar de ser acreedora de medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y su ejemplo de amor al pueblo y a la vida la convirtió en una incansable luchadora social. Su asesinato ratifica la profunda crisis que sufre el pueblo Hondureño.

En el marco del “Encuentro Continental Somos una Abya Yala” exigimos al gobierno de Honduras investigar y esclarecer este vil asesinato, enjuiciar a los actores materiales e intelectuales y alentamos al glorioso pueblo hondureño a no desfallecer frente a las reivindicaciones de la compañera Berta, en sus aspiraciones por frenar todos los megaproyectos nacionales y transnacionales que trasgreden a Honduras.

Es por eso que los jóvenes líderes y lideresas presentes en el Encuentro que seguimos recorriendo los caminos libertarios dejados por nuestros ancestros y ancestras, para alcanzar la justicia social en nuestro continente, firmamos esta denuncia pública reconociendo que la lucha de nuestra compañera Berta en contra del extractivismo y los megaproyectos que azotan al suelo hondureño es un problema que incluye a todos los pueblos del continente y del mundo, a cuenta del modelo neoliberal que agudiza las contradicciones sociales, políticas y económicas en nuestros territorios.

Berta Cáceres Presente!

Organizaciones firmantes:

Pueblo Mapuche MeliWitran Mapu – Chile, Sementeia – Brasil, Corporación Mi Comuna – Colombia, Colectivo Agrario Abya Yala – Colombia, Proceso de Comunidades Negras – Colombia, Movimiento Victoriano Lorenzo – Panamá, COPINH – Consejo Indígena de Organizaciones Populares de Honduras, Patronato Regional de Occidente – Honduras, COFADEH – Honduras, C-Libre – Honduras,SOAWatch – El Salvador, Colectiva Shumul – El Salvador, Movimiento Nuevo País – El Salvador, CIS- El Salvador, Red Activista de El Salvador, MAPCA- Mesoamérica, AJODER- Guatemala, Directorio Popular – Guatemala, Cooperativa Nuevo Horizonte – Guatemala, SOAWatch – Estados Unidos, Our Painted Responsabilities – Canadá

ASESINAN EN HONDURAS A BERTA CÁCERES

El Comité de Familiares de Detenidos – Desaparecidos en Honduras, COFADEH, condena el asesinato político de la coordinadora general del COPINH, Bertha Cáceres, ocurrido aproximadamente a las 11:45 de la noche del miércoles 2 de marzo en La Esperanza, Intibucá, su ciudad natal.

Nos unimos en coro a las voces de indignación nacional que provoca este crimen, y hacemos nuestras las afirmaciones de sus familiares más próximos.

“Este es un hecho que ocurre en un gobierno despótico, porque ella se había movido a una casa de seguridad tratando de protegerse de los militares y los secuaces de los inversionistas de las represas de ríos que la buscaban para matarla por su lucha en defensa de la vida, de los pueblos indígenas y de las mujeres”. Austrabertha Flores, madre.

“Mataron a mi hermana por su lucha de frente después de sus denuncias de amenazas a muerte por esos malditos de DESA y SYNOHIDRO, que han asesinado a una luchadora sin guardaespaldas y que vivía sin riquezas ni ostentaciones, por eso hoy reclamamos a un Estado incapaz de cumplir las medidas de protección cautelar que tenía Bertita desde la OEA y de la ONU”. Gustavo Cáceres, hermano.

“Quieren asustar a la población con este crimen político cometido por sicarios de grupos fácticos ligados al Estado y al modelo económico en contra de una mujer que defendía a los bienes comunes de la naturaleza y que había resistido a la explotación de sus derechos ancestrales dentro de los territorios. Son responsables de este asesinato las fuerzas oscuras que han renunciado a la razón, al diálogo y hacen uso de la fuerza, la criminalización y el odio, y el gobierno tiene la obligación de investigar porque han enlutado al movimiento de mujeres y a los pueblos indígenas de Honduras”. Salvador Zúniga, padre de las y los hijos de Bertha.

“Con este asesinato de Bertha Cáceres hemos llegado al máximo nivel de indefensión en el país y así el nivel de seguridad de las personas e instituciones que luchan contra las transnacionales extractivistas, pasa a un nivel extremista. Por eso, suplicamos al gobierno de EEUU, a la ONU, a la MACCIH y a la comunidad internacional en general que conviertan la investigación de este asesinato en su máxima prioridad”. Ismael Moreno, sacerdote jesuita, director de Radio Progreso.

El COFADEH concluye esta primera comunicación con un llamado público a los bancos internacionales, a las financieras multilaterales y a los gobiernos que cesen su apoyo a esa coalianza perversa del sistema económico transnacional, las fuerzas militares, policiales y sicarios locales que asesinan a las y los defensores de los bienes de la naturaleza que pertenecen a los pueblos originarios.

Son excesivos los hechos violatorios reportados a este Comité desde los departamentos donde el Estado de Honduras ha concedido territorios a empresas represadoras, eólicas, mineras y arqueológicas, cuya característica principal es el uso de la violencia para imponer sus sucios negocios. Esto debe parar ya!

Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH)

ENCUENTRO DE JÓVENES DEL ABYA YALA

Entre el 29 de febrero y hasta el 5 de marzo de este año se realiza en El Petén, Guatemala, un Encuentro de Jóvenes del Abya Yala el que han titulado “Jóvenes Tejiendo Vida y Unidad Popular en Nuestra América“.

En el Encuentro participan jóvenes de 9 países y 22 organizaciones, desde tierras libertarias, místicas y ancestrales.

“Seguimos construyendo escuela política y pensamiento propio desde el dialogo de saberes y experiencias de defensa y amor a los territorios en Nuestra América”.

“Soñamos encontrarnos como hermanos y hermanas, jóvenes delegados y delegadas de los países de Nuestra América,  avanzar y consolidar la construcción de un movimiento social continental que permita responder a la amenaza de los señores de la guerra y su sistema económico e ideológico y poner en evidencia los desafíos que tenemos como pueblos para avanzar hacia el reencuentro y defensa de la naturaleza, la promoción del Buen Vivir y la afirmación de la autonomía y la soberanía continental popular para la vida”, señalan en la convocatoria.

El encuentro ha sido convocado por el Directorio Popular  y AJODER de Guatemala; el Movimiento Victoriano Lorenzo de Panamá; el Colectivo Agrario Abya Yala de Colombia y el  Observatorio para el cierre de la Escuela de las Américas (SOAWatch) con presencia en varios países.

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LA EPOPEYA ANTIIMPERIALISTA DE SANDINO

Por Olmedo Beluche

(Palabras en acto de homenaje del 82 aniversario del “tránsito a la inmortalidad del General de Hombres Libres Augusto César Sandino”,  el 21 de febrero de 2016, atendiendo amable invitación formulada por S. E. Antenor Ferrery P., embajador de Nicaragua en Panamá).

El 21 de febrero de 1934 fue asesinado el general Augusto C. Sandino, quien había librado una lucha victoriosa contra la ocupación militar norteamericana de Nicaragua, lucha en la que recibió el respaldo, la simpatía y la admiración de las fuerzas antiimperialistas latinoamericanas. Su lucha contra el imperialismo yanqui trascendió nuestro continente de tal manera que fue el intelectual francés Henri Barbusse quien, en 1928, le otorgó el título que quedó grabado junto a su nombre: “General de Hombres Libres”.

Quienes no pudieron vencerlo en el campo de batalla, planearon arteramente su asesinato, igual que sucediera con otros legendarios héroes populares de ese período glorioso de las revoluciones latinoamericanas de principios del siglo XX: como Pancho Villa, Emiliano Zapata, nuestro Victoriano Lorenzo y tantos otros.

Una historia hermanada entre Nicaragua y Panamá

A propósito de Sandino y Victoriano, es notable el paralelismo tanto en las vidas de estos héroes populares, como en la historia de nuestros dos países: unidos por la colonización de los pueblos prehispánicos que llegaron a Centroamérica hace más de 10 mil años; unidos nuevamente por la conquista y colonización europea, particularmente en la persona de Pedrarias Dávila, fundador de la ciudad de Panamá y de León y Granada; nuevamente hermanados por el transitismo del siglo XIX, la fiebre del oro, los ferrocarriles y el intervencionismo yanqui.

Justamente, la lucha del pueblo nicaragüense, y de todos los pueblos de Centroamérica coaligados contra la ocupación de Nicaragua por el filibustero William Walker, está en la médula de la primera gesta panameña contra la presencia norteamericana, el llamado Incidente de la Tajada de Sandía. El pueblo de Panamá, reaccionó con violencia a la ofensa cometida contra el frutero Manuel Luna, a sabiendas que el ofensor Jack Olivier era un filibustero camino a Nicaragua y con posibles intenciones de repetir lo hecho por Walker aquí en el Istmo, donde ya se había perdido el control sobre la zona de tránsito a manos de la Panama Railroad Co.

Ese intervencionismo norteamericano en la región no acabó con la derrota de Walker en 1857, sino que continuó a lo largo del siglo XIX, haciéndose especialmente exasperante durante las negociaciones para la construcción de un canal interoceánico, en la que los políticos yanquis jugaron con los intereses soberanos de ambos países, para finalmente decidirse por Panamá.

Era la época del “Gran Garrote” de Teodoro Roosevelt, es decir, la época del imperialismo desembozado en que las potencias capitalistas se apoderaban de países enteros. Cuba y Puerto Rico en 1898, Panamá en 1903 y posteriormente Nicaragua a partir de la década del diez para acabar con el desarrollo independiente de un gobierno liberal. Sandino, con apenas 17 años de edad fue testigo directo de esa agresión norteamericana, en 1912, y del vil asesinato del general patriota Benjamín Zeledón en Masaya, por los marines yanquis. Hecho que lo marcó y forjó sus convicciones antiimperialistas.

Sandino y Victoriano Lorenzo tienen mucho en común: de humilde extracción campesina ambos, pese a las vicisitudes, crecieron para convertirse en reales líderes populares, con capacidad de convocatoria a las armas, para luchar por demandas democráticas elementales como la tierra para quien la trabaja, democracia y soberanía nacional.

Si bien cada uno tuvo sus peculiaridades distintivas, y sus énfasis (uno la lucha del indígena por la tierra, otro la lucha contra la ocupación extranjera), ambos descollaron dentro del ala más radical del partido liberal de inicios de siglo, perspectiva política en que se expresaba el progresismo revolucionario de  la época antes de la legada de las ideas socialistas.

Sandino y Victoriano, marcan el punto culminante de la acción revolucionaria que alcanzó el liberalismo criollo en nuestros países, y la traición de la que fueron víctimas  por sus propios copartidarios, marca la entrada en decadencia del liberalismo y su cooptación por las oligarquías y el imperialismo.

Los lazos históricos que hermanan a nuestros pueblos se extienden hasta el presente, y se hicieron más fuertes durante la Revolución Sandinista de 1978-79, con la participación combativa de la vanguardia de la juventud panameña de entonces, a través de la Brigada Victoriano Lorenzo, fundamentalmente, y otros contingentes  que se sumaron directamente al FSLN o a través de la Brigada Simón Bolívar.

¿Cómo se forjó la conciencia y las convicciones políticas de Sandino?

Sandino fue hijo de su época y actor de primera línea de esa escena de la historia centroamericana. Nació el 18 de mayo de 1895. Al día siguiente moría en el campo de batalla el prócer cubano José Martí. ¿Casualidad?

Ese fin del decimonono y comienzo del siglo XX es el momento de la expansión del capitalismo en su fase superior por todo el planeta, el imperialismo. La vida de esa generación conocería la violencia inusitada de las intervenciones militares imperialistas por todos lados, hasta llegar a su paroxismo con la Primera Guerra Mundial (1914-1917).

Pero esa generación también conocería el heroísmo de millones de explotados que intentaron cambiar el mundo, lográndolo en buena medida, mediante enormes revoluciones populares, como la mexicana de 1910, o la rusa de 1917, y muchas otras, cuyo eco habrá llegado hasta los oídos de Sandino, forjando sus convicciones políticas.

En este continente, y en particular en Centroamérica y el Caribe,  era la época del Gran Garrote, como ya se ha dicho. Con toda seguridad, estuvieron en el proceso de formación de la conciencia del joven Augusto C. Sandino, las noticias que llegaban a su país acerca de la Guerra Hispano-Norteamericana de 1898, la intervención en la separación de Panamá de Colombia en 1903, las invasiones a México de 1914 y 1917, la invasión a Haití y República Dominicana en 1915. Quizás haya escuchado del desarme de la policía panameña por las tropas yanquis de 1915 y la ocupación militar de la provincia de Chiriquí en 1917, que hicieron parte de esa época.

Pero el acontecimiento que fehacientemente lo marcó fue el derrocamiento del presidente José Santos Zelaya, liberal progresista, partidario de la unidad centroamericana. Derrocamiento propiciado por la intervención directa de los marines yanquis y por orden directa del Secretario de Estado norteamericano, Philander C. Knox, abogado y dueño de las minas de oro nicaragüense La Luz, golpe de estado ejecutado bajo la dirección del cónsul yanqui Thomas Noffat.

A partir de allí, la situación en Nicaragua degeneró en varios conflictos políticos y la subsecuente Revolución liberal-conservadora contra el gobierno de Adolfo Díaz, agente de la United Fruit Co., el cual pidió la intervención de las tropas norteamericanas contra los sublevados. En esa revolución y lucha contra las fuerzas extranjeras cayó en combate el héroe nacional de Nicaragua Benjamín Zeledón, en 1912, cerca de Masaya. Sandino, que por entonces laboraba como peón en  una finca, joven de 17 años y que vivía en la zona, presenció cómo los marines llevaban el cadáver del héroe en una carreta.

En 1921 un hecho personal da un vuelco a su vida: hiere de bala al dirigente conservador de su pueblo, Dagoberto Rivas, que había injuriado a su madre, lo cual lo obliga a huir al norte de Nicaragua, luego a Honduras, Guatemala y finalmente a México. Periplo en el que completó su formación personal laborando como obrero en un ingenio azucarero, en la United Fruit Co. y en Veracruz en empresas petroleras. Allí traba conocimiento no solo de la rica historia dela recién pasada Revolución Mexicana, sino de las ideas socialistas y anarquistas.

Nace el “General de Hombres Libres

En 1926, coincidiendo el retiro de las tropas norteamericanas de Nicaragua con la caducidad de su sanción por el atentado contra Rivas, Sandino retorna a su patria. Intenta radicarse en Niquinohomo, su pueblo natal, pero la persecución de su enemigo personal le obliga a dirigirse al norte, a “Las Segovias”.

Su retorno coincidió con el golpe de estado del conservador Emiliano Chamorro contra el liberal Juan B. Sacasa. Pero Chamorro no es aceptado por Estados Unidos, obligándolo a renunciar para imponer al sempiterno títere Adolfo Díaz. Estos acontecimientos desatan la llamada Guerra Constitucionalista de 1926-27. Los liberales conforman el Ejército Constitucionalista exigiendo el retorno de Sacasa y desde Puerto Cabezas (Bilwi) en el norte, hacen la guerra.

Sandino decide incorporarse al bando liberal con un grupo de hombres, pero es rechazado por el general liberal José M. Moncada. Aquí sucede unos de los hechos que parece hundirse en lo “real maravilloso”, concepto con que Alejo Carpentier describía las cosas increíbles de nuestra historia: Sandino es ayudado por las prostitutas de Puerto Cabezas a recoger un lote de armas que los marines yanquis habían quitado a los liberales y habían echado al mar.

Con esas armas, Sandino monta su propio grupo armado, Los Montañeses, y empieza a operar desde el poblado de El Jícaro, el cual toma el 2 de noviembre de 1926, lo que le gana el reconocimiento de los oficiales liberales, para dirigir el Ejército de Las Segovias. Llegó a tener hasta 80 hombres y controlar Jinotega.

El ejército liberal del frente occidental, avanza sobre León y Chinandega, tras encarnizadas batallas, que obligan al presidente títere a solicitar al mayor norteamericano James J. Meade que entren en acción los marines en refuerzo del ejército Constabulario, como se llamaba al cuerpo armado de nicas creado por Estados Unidos.

Más de 5000 marines y 400 oficiales norteamericanos entraron en la guerra utilizando incluso la aviación para recuperar Chinandega. Luego de cruentos combates, el jefe liberal José M. Moncada traiciona la lucha, se rinde y, con el representante norteamericano Henry L. Stimson, firma el Pacto del Espino Negro,  el 4 de mayo de 1927.

A partir de este momento cambia el curso de los acontecimientos, pues Sandino, que hasta aquí había sido un actor secundario en la guerra civil, repudia la traición de Moncada y lanza su grito de guerra: “¡Ni me vendo, ni me rindo. Yo quiero patria libre o morir!”.

Con apenas 30 hombres y 40 rifles, se refugia en el cerro de El Chipote, e inicia la nueva fase de la guerra, la cual pasó de guerra civil, a guerra de liberación nacional contra la ocupación extranjera y contra los traidores conservadores y liberales que la propiciaron. El nuevo ejército que construyó, de hasta 6000 hombres, pasó a llamarse: Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN).

En El Ocotal, en julio de 1927, se produce una de sus más memorables batallas en que asesta duros golpes al ejército ocupante, el cual se vio obligado a recurrir a los bombardeos aéreos para frenar la ofensiva sandinista.

En El Bramadero, en febrero de 1928, derrota a los marines y saca a relucir un arma característica del pueblo nicaragüense, el temible machete. El ejército yanqui le tomó respeto y empezó a llamar a sus soldados “guerrilleros” y no bandoleros.

Atacó y destruyó la mina aurífera La Luz, propiedad de Knox, así como propiedades de norteamericanos, especialmente la United Fruit Co.  Controló Las Segovias, es decir, las provincias norteñas, pero también se expandieron las operaciones del EDSN a Jinotega, Matagalpa, Chontales, Chinandega y León.

En 1928, la táctica de las tropas norteamericanas cambió para privilegiar la constitución de un ejército de nicaragüenses que actuara en primera línea contra Sandino y el EDSN. Para ello empieza la organización, entrenamiento y armamento de la sanguinaria Guardia Nacional, a cuya cabeza se puso a Anastasio Somoza García, pero cuyo control se mantuvo en manos de los marines hasta 1933.

La traición

En 1933, el gobierno recién estrenado de Franklin D. Roosevelt decide dar un vuelco a su política regional, acuciado por problemas mayores en el ámbito de la crisis económica que asolaba a Estados Unidos y el mundo capitalista, e inaugura lo que se denominó “la política del buen vecino”, que sustituyó a la doctrina del Gran Garrote.

Se inicia el retiro de las tropas norteamericanas de Nicaragua y se deja el país en manos del presidente Juan B. Sacasa, cuyo derrocamiento había dado inicio a los casi 10 años de guerra anteriores. Retiradas las tropas yanquis, el 2 de febrero de 1933, Sandino acuerda con Sacasa el cese de las hostilidades, y permanece con 100 hombres leales en Las Segovias.

Pero la creciente hostilidad de la Guardia Nacional, que aún no tenía reconocimiento constitucional, lleva a Sandino a Managua para denunciar abusos y violaciones a los acuerdos de paz por esa entidad y su director. En función de discutir ese problema con el presidente Sacasa, es que se produce la cena del 21 de febrero de 1934, en la presidencia de la República.

Acuden a la cita con Sacasa, Sandino, su padre Gregorio Sandino, el escritor Sofonías Salvatierra, y sus generales lugartenientes Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor. Como a las 8:00 p.m., a la salida de la reunión, su automóvil es detenido por un comando de la Guardia Nacional y son conducidos a la cárcel de El Hormiguero. De allí son sacados Sandino y sus dos generales. Se les lleva al monte de La Calavera, donde los fusilan a las 11:00 p.m.

Su padre Gregorio, que pudo oír los disparos desde la cárcel, sentenció: “Ya los están matando. Siempre será verdad que el que se mete a redentor, muere crucificado“.

Antes del amanecer caía asesinado su hermano menor, Gregorio Sandino. Y al día siguiente la Guardia Nacional atacaba la cooperativa organizada por Sandino en Wiwilí, asesinando y arrestando gente. Aunque formalmente, Somoza, alias Tacho, asumió la presidencia en 1937, estos tristes hechos inauguraron la negra noche de la dictadura somocista, que perduraría  40 años.

Andando el tiempo, el propio Somoza reconoció que la orden de asesinar a Sandino provino del embajador norteamericano Arthur Bliss Lane. Como una forma de autoconfesión, el propio gobierno de Franklin D. Roosevelt le hizo un recibimiento triunfal en Washigton, en 1939, con agasajos y festejos para el asesino de Sandino y verdugo de Nicaragua. La doctrina del Buen Vecino era palabrería hueca.

Sandino vive, la lucha sigue

Pero la dictadura somocista no gozó de 40 años de paz, sino de diversas formas de lucha y resistencia. La traición y el crimen cometido contra Sandino, fue vengado por el intelectual y patriota Rigoberto López Pérez, el 21 de septiembre de 1956, quien le asestó a Tacho cuatro balazos que acabaron con su vida, cinco días más tarde, en el hospital Gorgas de la Zona del Canal de Panamá, donde sus amos intentaron infructuosamente salvarlo.

Entre los pocos altos mandos del EDSN y lugartenientes de Sandino que lograron salvarse de las masacres de Somoza, estuvo José Santos, quien junto a Carlos Fonseca Amador, fundó en 1961 el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Organización que dirigiría exitosamente la Revolución Nicaragüense de 1979, en que se puso fin a la dictadura somocista. Pero esa es otra historia.

 

¡Sandino vive, la lucha sigue!

¡Patria libre o morir!

Panamá 21 de febrero de 2016.

ACTIVISTAS REALIZARAN CAMINATA POR LA PAZ EN COLOMBIA

Del 21 al 27 de de febrero de 2016 la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz de Colombia, con la participación de SOA Watch, realizará una peregrinación por la paz al Cacarica, Chocó, con ocasión de los 19 años de la “Operación Génesis”, acción conjunta de militares y paramilitares, y que significó la muerte de un campesino y el desplazamiento forzado de la comunidad.

La caminata tiene contemplado realizar un acto de memoria en la zona humanitaria y recordar estos acontecimientos que significaron, posteriormente, que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara al gobierno colombiano y pidiera actos de reparación para las víctimas de estos hechos.

Al mismo tiempo, la peregrinación también llegará hasta el “Cerro Mocho” donde los militares estadounidenses impusieron la construcción de una base militar binacional panameña-colombiana, y que, de acuerdo a Abilio Peña, “no contó con la consulta a las comunidades que habitan el territorio y se convierte en un traspié también para la concreción de un eventual acuerdo de paz”.

La caminata contará con la presencia la presidenta de SICSAL (Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina) la presbítera Emilie Smith de la Iglesia Anglicana. Del SOA Watch, participaran los estadounidenses Brigitte Gynther y Nico Udu-gama y la chilena Irene Cambias, entre otros activistas que llegaran a participar.

jpg_6.MARINO_LOPEZ_MENA-_ASESINADO_EL_27_DE_FEBRERO_DE_1997Recordemos que la “Operación Génesis” fue llevada a cabo entre el 24 y el 27 de febrero de 1997 en el área del Río Salaquí y Río Truandó, zona cercana a los territorios de las comunidades afrodescendientes de la cuenca del río Cacarica, departamento del Chocó, Colombia.

Como consecuencia de esta operación fue asesinado el 27 de febrero de 1997 el campesino Marino López y la población afrodescendiente se vio forzada al desplazamiento.

“Marino intenta huir, se arroja al río – indica un relato-, pero los paramilitares lo amenazan, ‘si huye, le va peor’. Marino regresa, extiende su brazo izquierdo para salir del agua. Uno de los paramilitares le mocha la cabeza con la macheta. Luego le cortan los brazos en dos, las dos piernas a la altura de las rodillas. Y empiezan a jugar fútbol con su cabeza. Todas y todos lo vimos”.

Por este caso, fue condenado a 25 años de prisión el ex General Rito Alejo del Río, egresado de la Escuela de las Américas y comandante de la Brigada 17 del Ejército, entre 1995 y 1997, por haber planificado y ejecutado la operación de manera conjunta con los paramilitares.

Por este caso, la Corte Interamericana de Derechos Humanos señaló que “El Estado de Colombia es responsable por haber incumplido con su obligación de garantizar los derechos a la integridad personal y a no ser desplazado forzadamente, en perjuicio de los miembros de las Comunidades del Cacarica, en Riosucio, Departamento del Chocó, desplazados por acción de grupos paramilitares en colaboración con integrantes de las Fuerzas Armadas Colombianas”.

El principal cliente de la Escuela de las Américas

Cabe destacar que Colombia es el principal país, el número uno, que más tropas envía a recibir entrenamiento a la Escuela de las Américas del Ejército de EEUU. Esta academia militar hoy recibe el nombre también de Instituto de Seguridad y Cooperación del Hemisferio Occidental como manera de engañar a la población.

El 2012, se entrenaron en esta academia militar, 1051 soldados colombianos; el 2013, 798; el 2014, 915; y el 2015, 1044.

La Escuela de las Américas del Ejército de EEUU jugó un rol fundamental para que se cometieran violaciones a los derechos humanos en nuestro continente. Muchos de sus estudiantes son responsables de masacres, torturas y desapariciones forzadas de personas y varios de sus graduados, resultaron ser después dictadores y estuvieron a la cabeza de los escuadrones de la muerte.

Los colombianos Mario Montoya, Álvaro Quijano, Wilmer Mora, Pauselino Latorre, Darío Sierro, Francisco Patiño y Luis Benavides, violadores de derechos humanos, entre otros, son graduados de la Escuela de las Américas.

Finalmente, luego del regreso de las comunidades a sus territorios, tras 4 años de desplazamiento, la comunidad sigue padeciendo la militarización la que ha arrojado la comisión de más de 70 crímenes entre asesinatos y desapariciones forzadas.

Por Pablo Ruiz – Foto: Witnessforpeace.blogspot.cl